sábado, 23 de febrero de 2013

Las ventanas rotas. Psicología Social.

En 1969, en la Universidad de Stanford, (USA), el Prof. Phillip Zimbardo realizó un experimento de psicología social. Dejó dos autos abandonados en la calle, dos autos idénticos, la misma marca, modelo y color.

Uno lo dejó en el Bronx, por entonces una zona pobre y conflictiva de Nueva York, y el otro en Palo Alto, una zona rica y tranquila de California. Dos autos idénticos, abandonados, dos barrios con poblaciones muy diferentes, y un equipo de especialistas en psicología social estudiando las conductas de la gente en cada lugar.

El auto del Bronx comenzó a ser vandalizado en pocas horas, ya sea robándose lo utilizable o destruyendo el resto. El de Palo Alto se mantuvo intacto.

Es común atribuir a la pobreza las causas del delito, postura en la que coinciden las posiciones ideológicas más conservadoras (de derecha y de izquierda).

Pero el experimento no finalizó allí. A la semana, cuando el auto del Bronx estaba deshecho y el de Palo Alto impecable, los investigadores rompieron el vidrio de este último. Como resultado, se desató el mismo proceso que en el Bronx: robo, violencia y vandalismo. ¿Por qué un vidrio roto en el auto del barrio supuestamente "seguro" desata un proceso delictivo?

Es que no se trata de pobreza. Es evidentemente algo que tiene que ver con la psicología humana y con las relaciones sociales. Acá viene lo interesante: un vidrio roto en un auto abandonado transmite una idea de deterioro, desinterés, despreocupación, que va rompiendo códigos de convivencia. Es como una sensación de ausencia de ley, de normas, de reglas, algo así como que "vale todo". Cada nuevo ataque que sufre el auto reafirma y multiplica esa idea, hasta que la escalada se vuelve incontenible, desembocando en una violencia irracional.

En experimentos posteriores, (James Q. Wilson y George Kelling), desarrollaron la "teoría de las ventanas rotas, la misma que desde un punto de vista criminológico, concluye que el delito es mayor en las zonas donde el descuido, la suciedad, el desorden y el maltrato son mayores.

Si se rompe el vidrio de una ventana de un edificio y nadie lo repara, pronto estarán rotos todos los demás.

Si una comunidad exhibe signos de deterioro y esto parece no importar a nadie, entonces allí se generará el delito.

Si se cometen pequeñas faltas (estacionar en lugar prohibido, exceso de velocidad o no respetar luz roja), y las mismas no son sancionadas, entonces comenzarán faltas mayores y luego delitos cada vez más graves.

Si permitimos actitudes violentas como algo normal en el desarrollo de los niños, el patrón de desarrollo será de mayor violencia cuando estas personas sean adultas.

Si los parques y otros espacios públicos deteriorados son progresivamente abandonados por la mayoría de la gente (que deja de salir de sus casas por temor a los asaltos), serán los delincuentes quienes ocuparán esos espacios.

La teoría de las ventanas rotas fue aplicada por primera vez a mediados de la década del 80 en el Metro de Nueva York, en aquellos años el lugar más inseguro de la ciudad. Se comenzó de lo pequeño a lo más grande: grafitis, suciedad, ebriedad, evasiones del pago de pasajes, pequeños robos y desórdenes. Los resultados fueron evidentes, lográndose hacer del subte un lugar seguro.

En los ?90, Rudolph Giuliani, sobre la base de las "ventanas rotas" y el Metro, impulsó una teoría de "tolerancia cero". La estrategia consistía en crear comunidades limpias y ordenadas, no permitiendo transgresiones a la ley y a las normas de convivencia urbana. El resultado práctico fue un enorme abatimiento de todos los índices criminales de la ciudad de Nueva York.

Cabe aclarar, para la gente de pensamiento "progre", que la expresión "tolerancia cero", si bien podría sonar a una especie de solución autoritaria y represiva, su concepto principal radica en la prevención y promoción de condiciones sociales de Seguridad. No se trata de "linchar al delincuente". No se trata de avalar la prepotencia policial, ya que de hecho, también puede aplicarse la "tolerancia cero" respecto de los abusos de autoridad. No se trata de "tolerancia cero""frente a la persona que comete el delito sino frente al delito mismo.

Se trata de crear comunidades limpias, ordenadas, respetuosas de la ley y de los códigos básicos de la convivencia social humana.

Es bueno volver a leer esta teoría y de paso difundirla. La solución a este problema YO NO LA TENGO, ESTIMADO LECTOR pero he comenzado a reparar las ventanas de mi casa, estoy tratando de mejorar los hábitos alimenticios de mi familia, le he pedido a todos los miembros de la familia que evitemos decir malas palabras delante de nuestros hijos, también hemos acordado no mentir, ni siquiera mentiras pequeñas, porque no hay mentiras pequeñas, ni grandes, una mentira es una mentira y punto, hemos acordado aceptar las consecuencias de nuestros actos con valor y responsabilidad, pero sobre todo dar una buena dosis de educación a nuestros hijos, con esto espero comenzar a cambiar en algo lo que antes hubiera hecho mal, he soñado que los míos algún día repitan esto el día de mañana, con la finalidad de que los hijos de mis hijos, o los nietos de mis hijos vean algún día, un nuevo Mundo, un Mundo sin ventanas rotas.



Texto adaptado de
Juan Carlos Aiello - Licenciado en Estrategia y Organización Empresarial.

domingo, 23 de diciembre de 2012

¡Feliz Navidad!


Es La peor de las épocas.
Es la mejor de las épocas.
Es el tiempo de la locura.
Es el tiempo de la lucidez.
Es el invierno de la desesperación.
Es la primavera de la esperanza.
No tenemos nada ante nosotros.
Lo tenemos todo ante nosotros.
¡Es Navidad!
Charles Dickens.

La Navidad es algo más que risas, regalos y adornos. Es la alegría de compartir sueños, esperanzas y felicidad con aquellas personas que más queremos.
Felices fiestas

martes, 4 de diciembre de 2012

Bambú

En un periodo de solo seis semanas la planta de bambú crece más de treinta metros ¿Tardó entonces solo seis semanas en crecer?

No. La verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.  No pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto, que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.

Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años. 

Sin embargo en la vida diaria muchas veces tratamos de encontrar atajos, soluciones rápidas y triunfos apresurados, sin entender nunca que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que este requiere tiempo.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Yo no entiendo a la gente grande


Yo no entiendo a la gente grande porque tapa la luz del sol, quita las flores de las plantas para dejarlas marchitar en un jarrón.
Yo no entiendo a la gente grande porque encierra en jaulas a los pajaritos, porque han pintado todas las cosas de color gris y han llenado el cielo de antenas y chimeneas.
Yo no entiendo a la gente grande, porque se cree importante por el hecho de ser grande, porque no me dejan caminar descalzo, ni salpicar en la lluvia, porque me compran juguetes y no quieren que los use para que no se rompan.
Yo no entiendo a la gente grande porque les han puesto nombre difícil a las cosas sencillas, porque se pegan entre ellos o se pasan la vida discutiendo, porque quieren tomar empleos importantes y viven sentados.
Yo no entiendo a la gente grande porque me hace decir versitos que no entiendo, porque me obligan a besar a la gente que no conozco. Porque están siempre apurados y nunca tienen tiempo de contestar una pregunta o de contar un cuento.
Yo no entiendo a la gente grande porque no les gusta sentarse en el muro de la vereda, porque no sienten el placer de perder el tiempo mirando alrededor, y son incapaces de dar vueltas en un carrusel, porque cuando me porto mal me amenazan con ponerme una inyección, y cuando me enfermo me dicen que una inyección me hará bien.
Yo no entiendo a la gente grande porque siempre se hacen las lindas o los serios, porque me dicen mentiras y ellos mismos se las creen, porque cada vez que me mienten me doy cuenta y sufro mucho.
Yo no entiendo a la gente grande porque me dicen miedoso si ellos mismos me hablaron de cocos y fantasmas, porque  me dicen que sea buenito y me regalan para jugar revólveres, dardos, flechas y escopetas de aire comprimido, porque han llenado la casa de cristales, porcelanas y cosas que se rompen, y ahora resulta que no puedo tocar todo lo que veo.
Yo no entiendo a la gente grande porque perdieron las ganas de correr y saltar porque olvidaron esas cosas que tanto les gusta a los chicos, porque antes de reír siempre le piden permiso al reloj.
 Yo no entiendo a la gente grande porque cuando hago algo malo me dicen: "NO TE QUIERO MAS yo tengo mucho miedo que me dejen de querer de verdad.

sábado, 24 de diciembre de 2011

¡Feliz Navidad!

Hola, en estas fechas quiero compartir una adaptación que se ha hecho de las primeras lineas del del primer capitulo de la novela "Historia de dos ciudades" de Charles Dickens, las cuales  reflejan un poco lo que evoca para mi esta época del año.


Es la peor de las épocas
Es la mejor de las épocas
Es el tiempo de la locura
Es el tiempo de la lucidez
Es el invierno de la desesperación
Es la primavera de la esperanza
Caminábamos en dirección al cielo
Nos perdemos en el camino opuesto
No tenemos nada ante nosotros
Lo tenemos todo ante nosotros
¡ES NAVIDAD!

A todos ustedes que han sabido brindarme amistad y cariño, un abrazo expresivo  de mis mas cálidos sentimientos.
¡Felices Fiestas!

sábado, 19 de noviembre de 2011

La posición NO importa

Según estudios recientes: Hacerlo de pie fortalece la columna;
boca abajo estimula la circulación de la sangre;
boca arriba es más placentero;
hacerlo solo es rico, pero egoísta;
en grupo puede ser divertido;
en el baño es muy digestivo;
en el auto puede ser peligroso….
Hacerlo con frecuencia
desarrolla la imaginación;
entre dos, enriquece el conocimiento;
de rodillas, resulta doloroso…
En fin, sobre la mesa o sobre el escritorio,
antes de comer o de sobremesa,
sobre la cama o en la hamaca,
desnudos o vestidos,
sobre el césped o en la alfombra,
con música o en silencio,
entre sábanas o en el baño
hacerlo, siempre es un acto de amor y de enriquecimiento.
No importa la edad, ni la raza, ni el credo, ni el sexo, ni la posición económica…
… Leer es un placer!!!

jueves, 22 de septiembre de 2011

Los dos Lobos

Un antiguo Sabio Hindú dijo a su nieto:
"Hijo mio, dentro de cada uno de nosotros hay una batalla entre dos lobos: 
Uno es MALVADO y corresponde a la ira, la envidia, el egoísmo,  la inferioridad, el resentimiento, el odio, las mentiras, la deshonestidad y el ego.
El otro es BENEVOLO y corresponde a la dicha, la paz, el amor, la esperanza, la honradez, la humildad, la bondad, la empatía, la fraternidad, la generosidad y  la verdad".
El niño pensó un poco y preguntó: "Abuelo, ¿Qué Lobo gana?".
El anciano respondió:
¡¡¡¡EL QUE ALIMENTAS!!!